Y vuelven a mí las preguntas que siempre me he hecho. ¿Por qué no volviste en el momento adecuado? ¿Por qué te fuiste así sin hacer nada? ¿Por qué vuelves días, meses o años después para hacer con mi cabeza quien sabe qué? Es que sin ser consciente de ello poco a poco he ido diciéndote adiós desde mi corazón, tal vez sin quererlo pero sabiendo que así por fin, podría ser feliz; por lo que siempre un día luché y que un día nublado conseguí. Y ahora vuelves, como si nada de esto hubiera pasado, como si tuvieras el cielo ganado, como que yo tengo que perder muchas más cosas tuyas pero que tú vienes con la seguridad de ganar muchas mías y no es así; porque a lo mejor deberías plantearte si te queda algo por perder mío. Todo esto lo hice y lo hago sin rencor. Porque un día estuve o creí estar enamorada de ti. Fui una adolescente que hizo locuras por amor de las que no me arrepiento. Y, en ocasiones, escucharás decir que no quiero oír hablar de ti pero recuerda que cada vez que hable de ti mis ojos se iluminaran como no lo han hecho con nadie tan solo por la ilusión que un día me diste.

No hay comentarios:
Publicar un comentario